miércoles, 29 de septiembre de 2010

Otro de Alejandro Dolina

"Uno se enamora cuando uno convierte a esa mujer, no en linda, inteligente y graciosa –así hay, modestamente, unas cuantas- sino en única e irremplazable para su vida. El erotismo consiste en disfrutar de un fenómeno físico grato. Con el erotismo da lo mismo Juanita o María si están muy bien las dos. Con el amor no hay ninguna posibilidad de reemplazar a nadie.

El amor sucede por razones misteriosísimas, no tienen que ver con el lomo ni la inteligencia que sirvieron para gestar una atracción. El amor es imposible de prever, sólo sucede. Es una sensación física. Se parece a una patada en el corazón dada desde adentro. Un golpe en el plexo solar. Hay una enorme sensación de temor a la pérdida de ese ser. Una enorme ansiedad antes de la consumación y después una ansiedad permanente porque el amor es peligro, es como estar parado en una piedra movediza. Por eso no sirve para nada el amor garantizado, cuando eso sucede estamos negando el amor en su esencia.

El amor, a diferencia del erotismo, le da un carácter único a esa persona. Uno se enamora de alguien y esa persona es absolutamente irremplazable, pero para que funcione mejor ese carácter irreemplazable, uno mismo va agregando a la persona amada virtudes que ya no tiene del todo. En cierto modo el amor es un engaño concertado, los dos saben que el otro se hace una imagen superior a la realidad, pero admiten y fomentan ese engaño porque es preferible. Es el engaño el que enamora, pero no en el sentido de la traición, sino en el de dotarse uno, y dotar al otro, de virtudes supernumerarias.

Una vida sin amor no vale la pena...Una raza de inmortales, a lo mejor no necesitaría del amor. Por empezar no necesitaría del acto de la procreación de manera que es posible que el amor no fuera necesario. Lo que reemplaza a la inmortalidad es el amor, seguro.

"Mi amor es un será o a veces es un fue, pero no pasa nunca por el es". Eso es siempre, uno se da cuenta de que ha sido feliz después. El amor es una cosa que sucede en el pasado o en el futuro, en el presente sucede el erotismo, pero el amor siempre es así, o fue o será.

El amor es así, es fugitivo, es muy difícil. Cuando es no nos damos cuenta, lo vivimos como una cotidianeidad aburrida; en cambio, cuando se fue, recién llegamos a la categoría de amor maravilloso. Uno se enamora de quien tiene poder sobre uno; naturalmente que las armas de ese poder son la belleza, la seducción, la tonicidad espiritual. Cuando uno ve una mujer que te dice "yo te voy a hacer sufrir", uno dice, caramba. Las mujeres que no pueden hacerme sufrir naturalmente no me interesan.

El amor tiene un componente de dolor inevitable que, a mi juicio, está relacionado con su componente de goce. El que tiene la piel tan gruesa como para no sufrir, tampoco podrá gozar. El que tiene sensibilidad para gozar también la padecerá a la hora de sufrir."



martes, 14 de septiembre de 2010

La perla


En el fondo del mar, vivía una ostra.

Un día, asombrada, vió pasar junto a ella

una perla suelta.

Haciendo un gran esfuerzo logró retenerla a su lado.

"Si mantengo esta perla a mi lado,

cuando vengan los pescadores,

verán la perla y evitaré que me capturen".



Llegó el día en que aparecieron

los pescadores de perlas,

pero sus ojos estaban alerta para ver ostras y no perlas sueltas,

así que cogieron la ostra que no contenía tesoro alguno.



En el fondo del mar

hay una maravillosa perla

esperando a un pescador

que busque perlas, y no ostras.





El cuento venía en un anuncio de Sony de principios de los 90.
Foto: tiara de "la Chata", de Mellerio

domingo, 12 de septiembre de 2010

Un puente


El verdadero milagro de la vida no es encontrarse con uno mismo, que después de todo no es más que una paradoja de quinta... Lo importante es encontrarse con alguien. Esos efímeros puentes que dentro de este mundo de islas algunos suelen tender; efímeros porque duran muy poco y hechos quizás de la misma materia de la que están hechos los sueños.

Por ahí, cada tanto, en esa horrenda soledad que es la vida, uno liga un puente. Un puente que se puede tejer con un cariño o con un amor; quiero decir que en este mundo donde todas las citas son fallidas, o casi todas las citas son fallidas, en donde casi todo consiste en ir a esquinas donde nadie acude, en donde casi todos los encuentros fallan, mi vida es ir a buscar y no encontrar, y es así... Salvo alguna que otra vez, como flechas luminosas en la noche, en que uno va a una esquina y hay alguien, bueno... yo creo que eso merece festejarse y festejarlo con dignidad, y hacer digno ese pequeño puentecito que se ha tendido.

Sólo una vez en la vida de un hombre pasa un centímetro cúbico de suerte y solo la pescará el que esté todo el tiempo atento.

Nos toca sólo un cachito de suerte en la vida y el peor de los pecados es dejarla pasar. Hay que estar atento a las señales, atento a las citas, que se cumplen, pero son muy pocas; atento a los sueños, que se dan, pero son muy pocos...

Alejandro Dolina

Foto: http://www.interviam.it/home.html